2010-04-04

Noche

Los decibeles de la música, que superaban mundanamente el tan trillado susurro del mar, aniquilaron de pronto todo rastro de sonido sutil que quedara vivo. Las mesas rieron y bailaron, arriba la luna era devorada por las nubes en un acto de canibalismo celestial. Todos sucumbían al poder de Baco.

Entonces se dieron cita las distracciones, los cambios de dirección en las miradas (que en este punto de la noche ya no sabían mirar), los pasos desconocedores del oído interno: el norte se convirtió en sur, el este se convirtió en aquel. Luego, los movimientos nerviosos de la víctima ante la amenaza balbuceante del victimario, un resuelto practicante de aquel antiguo, sigiloso y oscuro arte reducido sólo a la ejecución a mano alzada.

Y la niebla omnipresente recorriendo con sus dedos helados las espaldas sudorosas que ya empezaban a sentir la angustia de la verdad.

B3

2 comentarios:

*Elva..!! dijo...

Tus textos me están dando miedito :S

B3 dijo...

A mi también :O