2010-01-26

otro Fantasma

Hoy me he sentado en medio de la sala, es tan inmensa, estoy tan solo, hablo en voz alta para simular una conversación con un eco que no existe. Ese disco de Beethoven lleva días sonando y nadie está aquí para detenerlo. Cómo extraño las cosas simples, los pequeños placeres, las sábanas limpias, la arena en los pies, el viento en el pelo, el café matutino. ¿En qué momento dejé de visitar a mis amigos? Se fue para siempre el viaje alrededor del mundo, el libro que siempre quise leer, tenía tanto que decir, tanto que oír. ¿Me he olvidado del mundo? ¿En qué momento me aburrió salir a caminar? Ya no puedo sentir su piel, ni oler su aliento, ni ver sus ojos, ni oír su risa, ni probar su boca, nunca más. ¿Cuándo aprendí a falsear mi sonrisa? Ya no estoy aquí, pero he vuelto a ser yo ¿y quién era el de antes? Cualquier otra persona moldeada a imagen y semejanza de muchos otros. ¿O el mundo se olvidó de mí? ¿En que momento dejé de vivir?

B3

2 comentarios:

Magita dijo...

...apenas las luces se apagan queda el alma tan sola como un anillo de bodas...sólo ahí,el silencio que aturde no es más que nuestra propia voz.
Lo bueno es que dura poco.
Lo bueno es que pocos la escuchan.
LO bueno es que siempre vuelve.

B3 dijo...

Debería prohibir los comentarios que resultan teniendo más contenido que el post entero.