Trujillo, centro. Verano. Aire denso, embotellamiento. Los pasos apresurados del mundo yacen bajo el estruendo de los motores rugiendo en el semáforo rojo. En algún lugar alguien, con paso lento, tiene un diálogo:
- Por favor, piensa bien lo que vas a hacer, piensa en nosotros, en todo lo que hemos vivido.
- Estoy harto de ustedes, todos y cada uno. No han sido más que una carga para mí.
- ¿Recuerdas cuando nos viste a través del espejo? Fue amor a primera vista…
- ¡No intenten convencerme! Su sola presencia me hace sudar, me han hecho ver sólo lo que ustedes quieren…
- Pero eso te gustaba…
- ¡Pero se acabó! ¿Oyen eso? ¡Es el sonido del verdugo y su carcajada metálica! están cada vez más cerca.
Silencio. Los pasos lentos suben la velocidad, una figura se detiene vacilante en la entrada de la habitación, como si una fuerza extraña lo cogiera del hombro. Ellos vieron su corta vida pasar frente a sus ojos, pero sonríen, saben que volverán. La figura en la puerta despierta del trance al escuchar las carcajadas de todos ellos y se apresura al ritmo del mundo. Ha cruzado el umbral.
Y así B3 entró en la peluquería.
- Por favor, piensa bien lo que vas a hacer, piensa en nosotros, en todo lo que hemos vivido.
- Estoy harto de ustedes, todos y cada uno. No han sido más que una carga para mí.
- ¿Recuerdas cuando nos viste a través del espejo? Fue amor a primera vista…
- ¡No intenten convencerme! Su sola presencia me hace sudar, me han hecho ver sólo lo que ustedes quieren…
- Pero eso te gustaba…
- ¡Pero se acabó! ¿Oyen eso? ¡Es el sonido del verdugo y su carcajada metálica! están cada vez más cerca.
Silencio. Los pasos lentos suben la velocidad, una figura se detiene vacilante en la entrada de la habitación, como si una fuerza extraña lo cogiera del hombro. Ellos vieron su corta vida pasar frente a sus ojos, pero sonríen, saben que volverán. La figura en la puerta despierta del trance al escuchar las carcajadas de todos ellos y se apresura al ritmo del mundo. Ha cruzado el umbral.
Y así B3 entró en la peluquería.
B3
4 comentarios:
jaja...
Lo tuve que leer dos veces.A que no aprendiste a ser formal y cortés
cortándote el pelo una vez por mes.
Lo aprendí, que lo ponga en práctica es otro cantar de los cantares.
Jajajaja me encantó!
Llegué de casualidad :)
Yo también.
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