2014-04-16

Informe 06425

La carretera que lleva desde la ciudad principal hasta X, la segunda ciudad más poblada  del país,  resulta desde siempre un reto notable para los conductores que se atreven a recorrerla, independientemente de la experiencia que tengan en diversos territorios, pues esta carretera en particular cobra el doble de víctimas por año que la curva más temida de nuestro territorio, a 3000 metros sobre el nivel del mar.

El camino en cuestión presenta un recorrido de 3 horas,  ínfimo en comparación al recorrido desde la capital hacia la mayoría de centros poblados del país a los que valga la pena ir, es un camino bastante moderno en comparación con el resto y con un asfaltado de calidad muy superior al resto.

Los constantes accidentes que se dan en el lugar han generado desde hace muchos años toda clase de leyendas sobrenaturales: Desde el espectral pasajero en medio de la nada, repitiendo la eterna rutina de esperar a orillas del camino a cualquier conductor incauto que decida recogerlo para, a partir de allí, llevarlo, de forma irónica, hacia su último destino.
En esta categoría también entran los casos de entes invisibles que pasan a poseer de forma súbita e incomprensible el volante de los vehículos (o, en su defecto, al conductor del mismo) llevándolos a toda velocidad al choque involuntario contra la barrera débil e inevitable entre la vida y la portada de un diario sensacionalista.

Sin embargo, no  hay nada de sobrenatural en esas tres horas de carretera perfectamente asfaltada.

Nada.


Nada más que las líneas infinitas dividiendo los carriles hacia el horizonte, como  una suerte de péndulo que, incluso a los ojos expertos, termina hipnotizándolos, convirtiéndose ellas en el canto de sirena, en la música del flautista que va forzando los ojos a cerrarse, las manos a aflojarse y los sentidos a apagarse. Esas líneas de la carretera, pintadas a molde, van transformando a los conductores en sonámbulos que luego pasarán a ser nada más que una masa deforme, una estadística, una nota de prensa atrapada entre fierros retorcidos y vapor de gasolina.

B3, un día incendiario.

2014-03-08

Trabajo

No es lo mío, pero hace hambre.

En la oficina nadie ríe, es que hay tantos pendientes, todas las palabras son en realidad gritos ahogados, que las corbatas traducen, por su propia salud mental. Al mediodía sus caras se tornan rojas: tragar orgullo y frustración debe hacer mal en ayunas. ¿O son el orgullo y la frustración los que se comen a ellos? He ahí la espera tan desesperada para la llegada de la hora del almuerzo, el desmerecido descanso. Debe sentirse bien estar en la cima de la cadena alimenticia por unos minutos. En la oficina todo se ha puesto tan denso, es que hay tantos pendientes... Bueno, terminó el recreo, debemos volver.

Y todos volvieron, cada vez más lentos. Cada vez más muertos.




B3, un noche con horas extra.

2014-02-24

Cita anónima I

"Hay personas que sólo son pacientes cuando van al hospital".
- Random Citizen.

2014-01-05

Brindis de Año Nuevo

Por los finales y los comienzos.

Por aquello que nos hace más humanos.

Por lo que nos forzamos a olvidar.

Por lo que olvidamos sin querer.

Por el camino recorrido, solo y en compañía.

Por lo encontrado.

Y por todo lo perdido, que retorna siempre en formas inesperadas.



Salud, a quien sea.





B3, hacia un año que debió llegar mucho antes.

2013-06-02

La breve historia de un hombre cualquiera

Un hombre cualquiera se puso de pie.

Se elevó flotando sobre el resto de transeúntes, quienes miraban de reojo a la sombra deslizándose por el piso sin atreverse a levantar la cabeza. Continuó su vuelo. Fijó la mente en el horizonte infinito. No volvió la mirada hacia atrás, ni se detuvo a pensar que vivir sin miedo lo hacía más ligero. Siguió flotando a través el éter.

Pero llegó al punto sin retorno.

Dejó de flotar.

Plantó los pies sobre la tierra.

Y volvió a ser un hombre cualquiera.


B3, un día cualquiera.

2013-03-21

Despierto

Un día despertó y todos los ojos eran del color de su cabello.


B3, un día del que ya tengo el recuerdo.

2013-02-11

Trama para una novela que quizá nunca escriba

La historia de una familia en la que, a pesar de tener todos la vista perfecta, habían muchas cosas que parecían no verse.

B3, un Domingo (de seguro).